EL METABOLISMO DE LOS CARBOHIDRATOS
Digestión y absorción
La digestión de los carbohidratos empieza en la boca. Allí, a través de la masticación, se produce la trituración de los alimentos y simultáneamente se inicia un proceso hidrolítico por medio del cual el almidón se descompone en dextrinas u maltosa. La reacción es catalizada por la amilasa, una enzima presente en la saliva.
El proceso hidrolítico continúa en el estómago catalizado por enzimas del jugo gástrico y finalmente en el intestino delgado, bajo la acción de enzimas provenientes del páncreas y de la pared intestinal. En este punto todos los carbohidratos han sido reducidos a sus unidades monoméricas componentes, esto es:
Almidón ----- dextrinas — Maltosa — glucosa
Lactosa (de la leche) = glucosa + galactosa
Sacarosa (azúcar común) = glucosa + fructosa
Los monosacáridos producidos (galactosa, fructosa, glucosa) se absorben a través de la pared intestinal y pasan a la corriente sanguínea, que las lleva al hígado. Allí, la galactosa se convierte en la glucosa, en tanto que la fructosa puede ser también convertida en glucosa o utilizarse para otras reacciones metabólicas. La glucosa, a su vez si está en exceso, puede ser polimerizada para formar el glicógeno y en esta forma ser almacenada en el hígado y en los músculos. Sin embargo, tu cuerpo tiene una capacidad muy limitada para almacenar glicógeno, por lo que el exceso de glucosa también se almacena en forma de grasa corporal o tejido adiposo. El hígado contiene normalmente unos 100 g de glicógeno. Cuando el organismo requiere más glucosa, el glicógeno se despolimeriza para reconstituirla y es lo que se conoce como gluconeogénesis.
Respiración celular
La glucosa constituye la molécula de partida para la obtención de la energía contenida en los carbohidratos. Normalmente este compuesto pasa de la corriente sanguínea a las células del cuerpo, en donde se utiliza para un gran número de reacciones biosintéticas, o se descompone para producir energía a través de un proceso conocido corno respiración celular.
En una forma simple, respiración celular consiste en la oxidación de la glucosa para formar dióxido de carbono y agua. En este proceso se produce energía, parte de la cual se almacena en forma de ATP y el resto se utiliza para mantener la temperatura corporal. La reacción neta es entonces la siguiente:
Realmente este proceso se realiza en dos etapas, la primera de las cuales consiste en la ruptura de la molécula de glucosa para formar el ácido pirúvico: Esta etapa (que consta de varias reacciones) se conoce como glicólisis.
El ácido pirúvico participa luego en dos series de reacciones que conforman la segunda etapa de la respiración y que se conoce como ciclo de Krebs y cadena de transporte de electrones. Estas dos series de reacciones se realizan en presencia de oxigeno (son procesos aeróbicos) y llevan a la formación de CO2 y agua como productos finales de la oxidación de la glucosa. Podemos, entonces, esquematizar más completamente la respiración celular de la siguiente manera:
El ciclo de Krebs
Este ciclo, también conocido como ciclo del ácido cítrico, es uno de los sistemas de reacciones más importantes en el organismo. Como su nombre lo indica, es una cadena cíclica de reacciones acopladas, que se inicia con una transformación del ácido oxaloacético al ácido cítrico. Esta reacción esta acoplada a otra en la que participa una coenzima muy importante, la acetil coenzima A, la que a su vez se obtiene de la reacción entre el ácido pirúvico y la coenzima A.
El ciclo de Krebs constituye junto con el sistema de transporte de electrones- el motor de nuestro organismo, siendo la acetil coenzima A, el combustible, y el agua y el CO2, los productos de desecho. Y lo más relevante de este ciclo es la energía que se libera, la cual se almacena en forma de ATP.
PREGUNTA: ¿Cuáles son los productos en la oxidación de la glucosa?